como se escribe arcilla o arzilla

Aprende cómo se escribe correctamente arcilla o arzilla

La roca arcillosa está formada por la unión de silicatos de aluminio hidratados, producto de la descomposición de rocas ricas en feldespato, como el granito. Su color puede variar dependiendo de las impurezas presentes, abarcando tonalidades que van desde el anaranjado hasta el blanco.

Minerales de la arcillaeditar

Los filosilicatos de aluminio, conocidos como los minerales de la arcilla, suelen contener también hierro, magnesio, metales alcalinos, tierras alcalinas, y otros cationes en cantidades variables.[2][1] Estas partículas microscópicas son de gran importancia ya que se encuentran presente en las lutitas y en los suelos en la naturaleza.[2]
La formación de los minerales de la arcilla se da a través de la meteorización o alteración hidrotermal de feldespatos, piroxenos, y micas.[2] En términos generales, se les denomina arcillas a los materiales plásticos y a aquellas partículas con un tamaño igual o menor a 2 micrómetros, que es el tamaño más común de todos los minerales de la arcilla.

Clasificacióneditar

Tipos de arcillas

Existen diferentes maneras de clasificar las arcillas. Además de su origen geológico y la ubicación de su depósito, también se pueden distinguir en base a su plasticidad y otros factores. A continuación, se detallan algunas de estas clasificaciones.

Origen geológico y ubicación del yacimiento

Las arcillas pueden formarse por diversos procesos geológicos y se encuentran en diferentes lugares. Por lo tanto, se pueden clasificar en base a su origen y ubicación, como por ejemplo:

  • Arcillas sedimentarias: se forman a partir de sedimentos y se pueden encontrar en yacimientos cerca de ríos, lagos o mares.
  • Arcillas volcánicas: se producen a partir de la erupción de volcanes y se encuentran en depósitos cerca de zonas volcánicas.
  • Arcillas residuales: se forman a partir de la alteración química de rocas preexistentes y pueden encontrarse en yacimientos de áreas tropicales.
Plasticidad

La plasticidad es la propiedad de una substancia de adquirir una forma determinada sin romperse. En el caso de las arcillas, se pueden distinguir dos tipos de plasticidad:

  • Arcillas plásticas: también conocidas como caoliníticas, son muy maleables y se pueden moldear fácilmente.
  • Arcillas poco plásticas: como la esméctica, no son tan maleables y tienen una menor capacidad de ser moldeadas, pero pueden absorber sustancias como grasas.
Otros tipos de arcillas

Además de la clasificación por origen y plasticidad, existen otros tipos de arcillas, como:

  • Arcillas calcáreas o margosas: contienen una alta proporción de caliza en su composición.
  • Arcilla con bloques o tillitas: son una mezcla de arcilla, grava y bloques de roca, y se encuentran en morrenas y glaciares.
  • Arcilla de descalcificación: se caracteriza por la disminución de su contenido de cal debido a procesos de erosión.
  • Arcillitas: son arcillas compactadas y litificadas, lo que significa que se han transformado en rocas sedimentarias.

Grupos de minerales arcillososeditar

Los minerales de la arcilla suelen ser categorizados en base a composiciones químicas ideales.

La proporción de sílice (SiO2) en la fórmula es un factor esencial en la clasificación de los minerales de la arcilla.

La Evolución del Uso de la Arcilla en la Historiaeditar

La arcilla es un material con propiedades sorprendentes. Al ser humedecida, se vuelve extremadamente maleable, permitiendo su moldeado con facilidad. Al secarse, adquiere una consistencia firme y, al exponerse a altas temperaturas, suceden reacciones químicas que la transforman en una sustancia rígida y permanente conocida como cerámica.

Gracias a estas cualidades, la arcilla es ampliamente utilizada en la creación de objetos cerámicos, tanto funcionales como ornamentales, para el uso cotidiano. A través de su combinación con distintos minerales y en diferentes condiciones, es posible producir distintos tipos de cerámica, como loza, gres y porcelana. Además, dependiendo del contenido mineral de la arcilla, ésta puede presentarse en una variedad de colores, desde tonos suaves grisáceos hasta intensos naranjas rojizos. Para poder cocer la arcilla de manera adecuada, se utiliza un horno especialmente diseñado para tal fin, conocido como horno de alfarero.

No es de extrañar que la humanidad haya descubierto las innumerables propiedades de la arcilla desde tiempos ancestrales. De hecho, los recipientes más antiguos que se han encontrado son vasijas elaboradas con este versátil material. Además, desde la prehistoria, se ha utilizado para construir diferentes tipos de edificios, como tapiales, adobes y ladrillos, material de construcción que aún hoy en día es ampliamente utilizado en todo el mundo. Resulta también curioso saber que, en tiempos antiguos, la arcilla también era usada como soporte de escritura, como se puede comprobar en las tablillas de arcilla que contenían escritura cuneiforme, utilizadas miles de años antes de Cristo por los sumerios en la región de Mesopotamia. ¡Realmente impresionante!

Historiaeditar

A principios del siglo XX, el avance de la tecnología en los microscopios permitió entender mejor la composición de la arcilla.[1]​[4]​ Fue en las décadas de 1920 y 1930 cuando se logró un mayor conocimiento sobre esta sustancia a través de la observación de las minúsculas partículas que la componen.[4]​ Durante ese período, también hubo un esfuerzo en la estandarización de la terminología relacionada con la arcilla, dando especial atención a términos con significados similares pero potencialmente confusos, como "hoja" y "plano".[4]

Arcilla de bolaeditar

La arcilla de bola, también conocida como "arcilla plástica", era una variedad de arcilla muy apreciada en el siglo XIX por sus propiedades. Se obtenía a mano de los campos del sur de Inglaterra, y su nombre hacía referencia a las bolas que los mineros moldeaban para extraerla de forma más sencilla.

Esta arcilla se caracterizaba por tener una gran plasticidad, lo que permitía moldearla y manipularla con facilidad. Además, su bajo nivel de calcio la hacía ideal para ciertas aplicaciones, como la producción de ladrillos y cerámica.

A finales del siglo XIX, la arcilla de bola era muy valorada y su extracción manual era una tarea común en los campos del sur de Inglaterra. Sin embargo, con el avance de la tecnología y la industria, esta práctica fue reemplazada por métodos más eficientes.

Hoy en día, la arcilla de bola sigue siendo utilizada en diversas industrias, aunque ya no se extrae manualmente. Su nombre sigue siendo un recuerdo de la forma en que se obtenía antiguamente, con bolas de arcilla que facilitaban su extracción en los campos de Inglaterra.

Granulometríaeditar

A pesar de lo mencionado, la SUCS, clasificación habitual en ingeniería, establece límites máximos de 4,75 mm para arenas y de 0,075 mm para arcillas y limos.

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